martes, 10 de septiembre de 2013

Taller sobre la pareja- solo para mujeres

 
 
Mandatos
 
 
 
 
¿Qué espera la sociedad?
 
A partir de cierta edad, las mujeres comienzan a plantearse el tema de la maternidad, es cierto que una muchacha de más de treinta años, soltera, con y sin pareja; plantee en consulta, la inquietud de “no poder formar familia”. Cuando se les pregunta ¿Pero vos querés casarte y tener hijos? muchas se evaden de responder, otras, tratan de convencerse de que si. Lo cierto es que no saben si quieren formar familia porque, están enamoradas o porque tienen menos óvulos que antes.
No hace tantos años, si una chica de 25 años seguía soltera y sin hijos, algún “defectillo” tenía. Los padres sostenían que sus hijas eran irresponsables, cabezas huecas, ligeritas.
El mayor sufrimiento de los progenitores era el que sus hijas fueran lesbianas, se suponía que dichas muchachas nunca formarían una familia, y era más fácil casarlas con un hombre y que fuera infeliz para siempre, a aceptar su elección y contribuir a su felicidad.
“te vas a quedar para semilla” les decían “debes sentar cabeza, qué va a decir la gente”
“¿Qué hice mal?”
Muchas mujeres se casan por imposición más que por amor. Tienen hijos para sus padres, para los vecinos y para los amigos; La chicas homosexuales  soportan una vida sin amor, repleta de mentiras, y las que de verdad desean ser madres, crían sus hijos dentro de un mundo de simulación, en vez de compartir la crianza con quienes aman.
Con respecto al tema de las chicas homosexuales, al menos en este país, la posibilidad de disfrutar de la propia libertad está sucediendo. Aunque en consulta, a los padres les cuesta. Para algunas personas todavía la homosexualidad representa perversión, lamentablemente existen aún algunos seres involucionados.
Tal como les sucede a las muchachas de más de treinta que NO QUIEREN CASARSE NI TENER HIJOS.
Con respecto a este tema, me ha pasado, descubrir que casi todas las mujeres, llevan ese condicionamiento muy arraigado dentro de sus mentes, el mandato excede a lo que la familia pueda demandarle. Muchachas que viven solas, profesionales, sin familia, también creen que no son mujeres completas si no se casan y tienen hijos.
“Los amigos me preguntan ¿Para cuándo?” No se atreven a responder “No quiero casarme ni tener hijos, prefiero viajar” y dar por terminado el cuestionario. Se sienten defectuosas.
Lo cierto es que, la mayoría sufre, porque no puede aceptar su libertad de poder hacer lo que se les da la gana con su vida.
¿Dónde está el amor? En estos condicionamientos. Padres: ¿Esta es la manera de amar incondicionalmente? ¿O solo buscan la permanencia eterna en este mundo a través de un apellido? Amigos: ¿Verdaderamente aman a sus amigas o están demasiado preocupados por lo que pueda pensar el otro?.
Se cree que la maternidad es “crear”, cuando en realidad el ser humano solo es el encargado de traer a otro ser al mundo. Las personas no somos sub-productos de otras personas.
 
Si realmente piensas que alcanzarás la felicidad, casándote, teniendo hijos, estás equivocada. Hagas lo que hagas de tu vida debes estar segura de que lo que haces te ocasiona felicidad, porque los humanos siempre estaremos “persiguiendo la zanahoria”
Primero buscamos  EL HOMBRE IDEAL, luego: PROFESIÓN PARA LOS DOS, CASAMIENTO, DEPARTAMENTO PROPIO, AUTO,HIJOS, UN POCO DE LIBERTAD, QUE LOS HIJOS SE CASEN, QUE LOS HIJOS TENGAN HIJOS PARA PODER JUGAR SIN TENER RESPONSABILIDADES, PERMANECER SANOS PARA PODER VER A LOS HIJOS DE LOS NIETOS, y así etc. Hasta que de tanto esperar el gran momento de completud, cuando se dan cuenta, CAEN MUERTOS!
 
No se confundan chicas, yo no les digo que es malo desear tener una familia, hijos y concretar los proyectos, PERO ESTOS DEBEN SER INDIVIDUALES. No se debe seguir al ganado, se entiende?
Existen mujeres que sufren la mitad de sus vidas por no poder aceptar que no desean seguir los mandatos culturales.
Al no poder reconocer que no se quiere “repetir la historia de los padres”, se tiene miedo a la libertad. Y es difícil, se tiene miedo de crear algo diferente a lo ortodoxo. ¡Pero se puede y se debe! Porque si uno sigue copiando modelos y condicionando su vida a la mirada de otras mentes, otros egos, nos volveremos resentidas. Estaremos dando demasiado a los demás y muy poco a nosotras mismas. Estaremos contribuyendo al armado del amor condicionado a…
 
Por otro lado “la búsqueda de una pareja” es sólo eso, encontrar un par, no alguien con quien fusionarse. No se debería buscar a una persona “igual a una misma” sino “compatible con uno”; para ello se debe aprender primero a compartir.
Trabajemos en la comprensión del que va a ser nuestro compañero y no nos desgastemos tratando de convertirlo en nuestra otra mitad, no existe la media naranja. Nosotras somos un todo, nuestra pareja es un todo. Así comprenderemos lo que es el amor incondicional.


lunes, 9 de septiembre de 2013

Alli donde despiertan las almas -2-


-No tengo deseos, se me hace difícil pensar, es como si tuviera sueño y luchara por despertar, estoy algo confundido, sospecho que sé lo que pasa, pero es como si no quisiera admitirlo.-

El niño caminó de la mano de Amón, confiado, sabía que era su abuelo, el viejo y solitario chamán, aunque nunca se lo habían presentado.

Era tan extraño aquel lugar que uno podría ser pariente de cada persona que se le cruzase por el camino, más, aquél viejo; había contribuido con su nacimiento.

Amón era un hombre alegre y afable, más le habían contado que también muy callado y ensimismado. Aquel día él debía acompañarle hasta el principio o hasta la rueda maldita que nunca deja de girar sobre sí misma; tal vez en la travesía conseguiría abandonar la enigmática bolsa que el  viejo arrastraba con tanto orgullo.

El anciano tenía la vista muy aguda, podía observar muy bien las formas y las actuaciones.

-Te diré que no debes luchar, aquí no puedes desear nada, solo observa.- Advirtió al niño en tono burlón.

 

Se sentaron bajo un árbol que apareció súbitamente ante sus ojos, era un sauce verde, en cuanto se hubieron sentado, se dibujó a su lado un serpenteante río color ocre; unas nubes gordas y acompasadas los invitaron a recostarse sobre una hierba que crecía a sus espaldas. Se hizo de día y el sol brilló en todo su esplendor.

 

-Dijiste alguna vez, que no te gustaba la naturaleza.- Le reprochó el viejo.- Pues, para que luego puedas elegir, te diré por qué tus padres se maravillan con ella.-

 

El niño puso sus manos debajo de la cabeza, sorprendentemente su vista se agudizó, las hojas del árbol comenzaron a centellear de vida; él sintió muy cerca la carrera de la savia por sus nervaduras, sin querer pudo auscultar la risita histérica de las que se hallaban más cerca del sol; como si le quisieran brindar caricias, soltaron sobre las mejillas del niño algunas gotitas de néctar viscoso, pero lozano. Percibió a lo lejos la conversación de un jardín de margaritas y los tiernos brazos, allí, bajo su espalda, del pasto taciturno. ¡Se levantó de un salto! El anciano lo esperaba sentado sobre la desnuda tierra.

-Ven aquí y ya no se quejará el forraje- Amón supo que el niño había comprendido que solo desconoce, el que se resiste a ver.
 
                                                                                                                   2- Continuará

sábado, 7 de septiembre de 2013

Festejo del Taller de Advaita del Licenciado Jorge Maldonado



Gracias!!! Por tan Maravilloso Día!!! Alejandro, Vanina, Diego, Mariela, Marcela, Valeria, Karina, Silvina, Natalia y Barbara... que tuvieron que irse antes pro el llamado de las musas.

La fiesta se realizó en torno del diluvio de Santa Rosa, pero como dice el gurú... Aprendimos que pese al mal tiempo, el deseo de estar bien prevalece. Y es verdad! a pesar de la lluvia torrencial, pasamos un día lleno de luz que se quedará en nuestros corazones PARA SIEMPRE!!!
GRACIAS Mi maravillosa familia, me siento orgullosa de ser parte de vuestros momentos, son
ángeles de luz en mi vida!!!

Iremos pasando varios momentos de este día, porque vale la pena, ver como nuestros anfitriones
Alejandro, Diego y Vanina hicieron de este día gris un hermoso recuerdo imborrable.

Mucho Amor. Para el grupo del Lic. Maldonado "el de los viernes"

viernes, 6 de septiembre de 2013

Taller sobre la pareja-Solo para mujeres


MASCULINO – FEMENINO

 

Diferencias

 

Además de la condición de proteger que tiene la mujer, otra de las cualidades más notoria es la de DAR. Siempre Da (de más) a sus seres queridos y a todo ser dispuesto a ser contenido. De pequeña, la mujer aprende a “desprenderse”, se supone que debe hacerlo. “Debe” pensar más en los demás que sí misma. Desde que aprende a caminar se le enseña a “cocinar, para…” “acunar” “lavar” “enseñar”, mientras que a los nenes se les anima a “jugar” a “competir” a “pensar en ellos”, en síntesis a hacer lo que les gusta.
En una pareja pasa lo mismo; la mujer DA, DA, DA, DA,  y el hombre RECIBE RECIBE, RECIBE, RECIBE. Se recuesta sobre su almohada preferida, se prende la play y se dispone a RECIBIR. La pobre esposa le sirve el alimento, limpia el ambiente, lava su ropa y piensa en cómo poderle DAR MÁS, para incentivarlo a qué el DE UNA VEZ POR TODAS COMIENCE A DARLE A ELLA!!
Pero la verdad es que cuando el hombre quiere brindarle algo, ella se incomoda.
-¿Qué te crees que soy una inútil? ¿Qué me querés decir dándome, que soy tarada?-
Pero llega un momento en el que la pobre dama se cansa de tanto dar:
-¡Ya estoy cansada de tanto dar, no tengo más nada que dar!-
El hombre se sorprende y responde:
-Yo pensé que a vos te gustaba dar, que te ponía contenta ¡Ahora que te pasa!-
 
Muchas chicas se regodean identificándose con el libro “Mujeres que aman demasiado” ¿Saben por qué? Adoran sentirse mártires.
Oh pequeñas princesas que han nacido para sufrir y después de tanto dar y dar, morirán bajo los tormentos de un hombre insensible, despiadado que no puede llegar a ser IGUAL A ELLA. Algún día el mundo descubrirá todo lo generosas que son con su amor y las sentarán a la diestra de Dios con el título de una hermosa parcela en el paraíso, solo a ella y a nadie más. Entonces Dios dirá “Vean hijos míos, ella es mi elegida”.
 
Error chicas eso no sucederá, no existe quién ame demasiado, porque el amor no se mide, el amor es. El amor se da sin pedir nada a cambio. Y como en una pareja se debe ser equitativo, como en una sociedad, solo hay que DAR lo que corresponde.
Piensen que si se da de más, uno deja de amarse a sí mismo y si no te sabes amar ¿Cómo se puede saber amar a los demás? ¿Cómo se da lo que no se experimenta?
Las madres enseñan a sus hijos varones, a recibir de la mujer, como si fueran una máquina expendedora, las utilizan como a objetos, “porque mamá se puso siempre a su disposición”. Y las nenas son obligadas a trabajar para los hombres, desde “trae las pantuflas a papá” hasta “lleva el té a tu hermano”, mientras tanto les compran el cuento del príncipe rico, que rescata a la sirvientita de la casa de la madrastra bruja. NO EXISTE TAL COSA!!! Bueno Sí A Máxima le pasó. Jeje… Pero miren ahora, debe servir a todo un país. Glup!
Bueno mujeres, mientras muchas de nosotras formemos hombres cómodos y egoístas, muchas mujeres padecerán de lo mismo y si no les enseñamos a las mujeres que solo deben dar hasta el límite donde empiezan sus derechos, la mujer estará salvada.
Deben cambiar la perspectiva esa que dice que hay que dar hasta que duela, no lo olviden, la pareja es una sociedad DE LA QUE USTEDES SON PARTE, y se les debe retribuir equitativamente.
La primera fórmula es esa y la segunda es poner reglas a seguir en una pareja.
No seré TERESA DE CALCUTA
VOS TAMBIEN PODES LAVAR LOS PLATOS
DEBO ESTAR DISPUESTA A RECIBIR, y si no, NO PIDO NADA!
 
Saludos. Susana.  
 
 
 
  
 

 

domingo, 1 de septiembre de 2013

Allí donde despiertan las almas


Esta es una novela que he escrito hace tiempo, se las iré publicando semanalmente, por si la quieren seguir. Saludos y Mucho Amor.
                                                         Susana.



Allí donde despiertan las almas

 

Se encontraba dando vueltas. Tomado de las manos, por esa gran Diosa, acariciado por su sari, que resplandecía bajo el sol del mediodía. Su madre, celosa, los observaba desde la oscuridad, con deseos de unírseles; de repente, la divinidad dejó de girar; la madre volvió a la cama y siguió llorando. Él solo se quedó parado observando hasta que los ojos se le cerraron, tiernamente fue elevado, primero, un sueño profundo de miles de vidas sucediéndose, alejándose. Muchos amaneceres y ocasos, ordenados en cajitas dentro del espacio reducido de todos esos mundos. Como levitando fue acercándose a un suelo extraño y fresco, sus mejillas reposaron finalmente sobre la tierra insolente y aunque no se atrevía a abrir los ojos, supo que era de noche, sintió la tristeza de muchos corazones que lo anhelaban en aquella otra tierra.

Se incorporó despacio, era raro no sentirse solo, había dejado atrás a sus seres queridos, a aquella diosa que le cerró los ojos y acunó su viaje.

En aquel lugar se podía ver la nostalgia abandonada por millones, que aterrizaban, tal como él lo hizo. Comenzó a caminar, era raro, estaba oscuro, pero podía verlo todo; bajo sus pies la grava parecía como de algodón, no hacía ni frio ni calor, el aire era tibio y consolador, como una de esas tardes de verano en el  jardín botánico, cuando paseaba dentro de su cochecito, abrazado a su conejito protector. Había personas aquí y allá, algunas pensativas, otras, medio aturdidas, todas sanas y tal vez relucientes.

De pronto recordó que alguna vez, no tan lejos, sintió dolor. Un hombre lo suficientemente mayor como para ser su abuelo, le preguntó si quería compañía. Dijo que sí y aprovechó para preguntar.

-¿Quién eres?-

-Aunque te parezca muy familiar, tú no me conoces.- Le respondió el Señor Amón, no quiso decirle que por indecisión lo estaba esperando.

-¿Dónde estamos? Se animó a decir, aunque muy dentro de él sabía la respuesta.-

-No te diré dónde estamos porque el lugar no tiene importancia, solo admitiré que mi misión es guiarte un tramo del camino.-
Amón le explicó que en ese lugar, no era obligatorio ni el dormir, ni el despertar; no existía ni la luna ni el sol, no eran necesarios; pero si por alguna razón él quisiera observarlos, solo tenía que pensar en ello.

                                                                                                                         1.-continuará

lunes, 26 de agosto de 2013

EROS Y PSIQUE


Erase una vez un rey que tenía tres hijas de singular belleza. La menor, Psique (que en griego significa alma), era  tan hermosa que llegó a ser admirada como si fuese la Afrodita encarnada. Despechada la diosa del Amor al darse cuenta de que sus templos quedaban desiertos porque la gente prefería tributar sus honores a la maravillosa Psique, envió a su hijo Eros para que, en forma de horrible monstruo terminara con la infeliz. Poco después, las hermanas mayores de Psique matrimoniaron y como ésta no encontraba pretendiente, su padre consultó con el oráculo, escuchando con espanto como éste le ordenaba que vistiera a su queridísima hija con las galas nupciales y la dejara en la cima de una montaña abandonada a su suerte, porque el Destino había predestinado a la joven como goce un horrible monstruo dotado de una ferocidad extraordinaria y ante el cual temblaba el propio Zeus.

El rey, entre los gemidos y lamentos familiares, acompañó a su cándida hija, ajena al futuro que le esperaba, a la cima de la montaña que le había señalado el Oráculo y allí la dejó sola en espera de que se cumpliera su fatal destino. Sin embargo, al llegar la noche, el Céfiro la condujo a un amenísimo prado florido, al lado del que se levantaba un maravilloso palacio dorado. Sirvientes invisibles acompañaron a Psique, que no podía dar crédito a sus ojos.

“¿Dónde estoy?”, preguntó perpleja, la dulce doncella al no distinguir a nadie ni en los jardines, ni en las salas del palacio.

“Donde serás amada y tus deseos se verán satisfechos”, murmuró una voz a su oído.

Y en efecto: como al conjuro de su capricho, resonaban músicas, se le ofrecían vestiduras, joyas y banquetes.

Llegada la noche, acudió el misterioso esposo a ejercer los deberes conyugales. Psique, aunque creía que el ser era un monstruo, como no había tenido más remedio que explicarle su padre, poco antes de abandonarla, notaba una extraña dulzura, una embriaguez de los sentidos; no había en ella repulsión física hacia el misterioso ser, más bien deforme, parecía de formas proporcionadas. Cuando el día a punto de irrumpir, se alejó para no ser visto. ¿Quién era, cómo era? Psique le importunaba con súplicas y caricias, para no obtener respuesta, pero él nunca accedió a satisfacer su natural curiosidad.

“¿No somos felices así? –decía-. “Pues no te atormentes queriendo saber quién soy, porque en el momento mismo de conocerme se destruiría nuestra felicidad”.

Pasó el tiempo y, ante la angustia de sus padres, visitaron a la joven sus hermanas, y la incitaron a que matase a su marido, pues lo consideraban un monstruo, maligno entre los malignos. Psique no accedió a este consejo, solamente le picaba la curiosidad por saber quién era y sobre todo cómo era realmente. Llena de valor, una noche tomó un candil y temblorosa, contempló al ser más maravilloso de la creación, que nada tenía que ver con un monstruo; se acerco embelesada hasta él para acariciarle, cuando, ¡Oh fatalidad! Sin querer, se derramó una gota ardiente del candil, que temblorosa sostenía psique; y Eros, pues no era otro que Eros (ya que anteriormente, al ir a cumplir lo ordenado por su divina madre, pasó lo lógico; se enamoro perdidamente de su víctima), desapareció en dirección a los espacios etéreos.

Psique se encontró de nuevo en lo alto de la roca en donde su padre la había dejado. Los jardines y el palacio habían desaparecido. Psique intentó suicidarse y se lanzó a las aguas de un río, pero éste la transportó dulcemente a la otra orilla. Respuesta de esta fatal intención, Psique se dedicó a recorrer el mundo en busca del amado, que había sido llamado al orden por su madre y aunque por el momento se hallaba recluido en el palacio de ésta, no por ello dejaba de proteger invisiblemente a su amada. Por otra parte, la diosa del amor perseguía encarnizadamente a la joven y al encontrarla, la vejó, la humilló y la sometió a las más espantosas pruebas, todas ellas, superadas con éxito, con ayuda de su queridísimo Eros.

Porque el amor hizo que pronto Eros perdonara a Psique su veleidad de desear conocerlo, tal como era y, no pudiendo más, voló al Olimpo para rogar a Zeus que les permitiese vivir con su amada. Al comprobar aquel cariño tan inmenso, Zeus no tuvo más remedio que consentir. Llamó a Psique y le hizo comer la ambrosía y beber el néctar en las bodas sagradas de Psique y Eros. Afrodita no tuvo más remedio que aceptar los hechos consumados y así de esta manera quedaron unidos para siempre el Amor y el Alma.

 

La bella y la Bestia. La perfecta unión del alma y el cuerpo. Cuando el alma guía al cuerpo evitando las pasiones desenfrenadas y logrando que el ser humano se dedique a cuestiones dignas y nobles, haciendo el bien y entregándose, sucede como el diamante, primero tosco y sin brillo, pero después el amor del artista lo pule  de forma que en él se refleja la luz del cielo.    

martes, 20 de agosto de 2013

Diferencias entre hombres y mujeres


 

Taller de parejas solo para mujeres

 

 
MASCULINO – FEMENINO

 

Diferencias

 

Dentro del cerebro del hombre hay varias puertas, cuando un varón se decide a pensar, abre solo una puerta a la vez. Existe la puerta del trabajo, la puerta de la familia, la puerta del amor, la puerta del sexo, etc. Todas esas habitaciones no se conectan entre sí, cuando un hombre decide hablar sobre un tema, abre la puerta correspondiente y… mantiene las otras puertas cerradas, es decir, solo  habla y discute sobre el tema que le corresponde a ésa “puerta”.

El cerebro de la mujer contiene una sola habitación con un sinfín de temas que se conectan entre sí, todo se conecta con todo; el trabajo se conecta con la familia, con el amor, con el sexo, etc. ¡Todo! Unido a la emoción. La mujer recuerda todo! Y todo lo une a sus emociones. Si está indispuesta, embarazada, si llueve, si hay sol, etc.

Hay una pequeña habitación dentro del cerebro del hombre que la mujer desconoce, en ese cuarto… No hay nada.

Cuando tu pareja llega del trabajo, se petrifica frente a la televisión o come sin escuchar lo que hablas, como si se le llenaran de comida los oídos, cuando se para frente a la heladera y queda “helado”, cuando le cuentas la historia de tu día y solo te escuchó “¡HEY SORDO!” Bueno. Está dentro de la habitación de la nada.

Sí. es verdad, el hombre tiene la capacidad de no pensar en nada, ¡La mujer NO! La mente de la mujer no cesa de pensar, entonces no comprende por qué los hombres pueden estar… sin hacer NADA.

Muchas, se indignan, otras quieren construir un cuarto similar, y otras desean acompañar a su hombre hacia esa maravillosa habitación; Cuando una fémina logra entrar a dicho paraíso… comienza a pensar en cómo ordenarla, cómo decorarla, cómo asearla.

¡No te mientas niña!

Cuando tu marido llega estresado de la calle, se pone el pijama, se sienta frente al televisor y entra en la habitación de la nada… seguro le dices

-¿En qué estas pensando gordito?-

-En nada.- Te responde. Y noooo te pones histérica porque, no puede ser que no piense en nada, que sea un vegetal es imposible!

Ahora, cuando una mujer está estresada lo único que quiere es hablar de ello, necesita contarlo, si no lo cuenta ¡EXPLOTA!

La mujer necesita contar por qué se siente estresada, busca el por qué en su gran habitación donde todo está conectado con todo y, a diferencia del hombre, no desea la solución a su problema. ¡Quiere ser escuchada, NADA MÁS!

El hombre cuando tiene un problema… se lo cuenta a otro hombre; al ser más racional y como se concentra en solo un tema a la vez, seguro encontrará la solución. Eso no significa que no se equivoque OK!

Bueno muchacha, una buena forma de poder convivir con estos, hermosos machos vegetativos es DEJARLO IR A SU HABITACIÓN!

 

Cuando tu estresado varón, llega a tu casa y se fusiona con el control remoto, no te escucha, no habla, pero respira, déjalo. Al menos una hora necesitará para calmarse. Espera a que él primero hable, de seguro dirá ¿Hola mi gordita? “RESUCITÓ”. Solo en ese momento, podrá escuchar todo lo que quieras y hasta puede que te ayude a levantar la mesa.

Si por el contrario, deseas acompañar a ese hombre en su letargo. ¡Por favor, NO HABLES! ni filosofes sobre la vida, ni le preguntes si te ama, si eres mas linda que pampita ni le retuerzas los rulitos del pecho; solo permanece silenciosa a su lado. Cuando el vegetal retorne a la vida, se sentirá muy dispuesto a hacer lo que tú quieras.

 

Susana A.