
viernes, 9 de agosto de 2013
¿NO PUEDO SER FELIZ? Ó ¿NO QUIERO?
El buda dice “el nacimiento es doloroso, la vejez es
dolorosa, el desasosiego es doloroso y el abatimiento son dolorosos; la unión con
lo desagradable es doloroso, los cinco agregados que surgen del apego son
dolorosos”.
Muchas mujeres aseguran que no pueden ser felices y se
enojan cuando les insisto en que, en realidad, no desean serlo. ¿Cómo se sabe
que existe la felicidad?
El primer agregado
que surge del apego, es el cuerpo; apegarse a la corporalidad, la forma
material, creer que uno es solo esa imagen que devuelve el espejo, insistir en “Ser”
lo que ve, o lo que el otro piensa, lo que se tiene, igualar al otro en lo que
posee; es una forma de adolecer. Cuando uno pretende seguir los dictámenes de
la sociedad (modas, normas, aspecto, etc.,) se pierde la individualidad, se
sufre.
Pongamos de ejemplo
a una señorita “X” que se observa un día al espejo, comienza a sentir que está
envejeciendo que ha perdido la juventud, cree que ya no será deseada por ningún
hombre y que estará en desventaja con las otras mujeres (primer agregado)
El segundo
agregado son las sensaciones y las reacciones emocionales.
En el caso de la señorita X. Ella comienza a desear, a
apegarse a lo que era y lo que poseyó, tener nuevamente belleza física, sentirse deseada por
los hombres y reconocida por las mujeres. Comienza a trabajar para lograr su
deseo, se viste como las mujeres más jóvenes, se opera, comienza una dieta. Se
obsesiona con el deseo de parecerse a la imagen que tenía, "anhelaba creerse como se creía antes" . Un día cree que su mejor amiga, se
mantiene mejor que ella, y a diferencia de ella, tiene marido, hijos y una vida
mucho más feliz. Comienza a competir. Casi sin darse cuenta logra enamorar
al marido de su amiga.
Tercer agregado: la
percepción, el conocimiento y asimilación de las sensaciones.
La señorita X se percata de sus sensaciones, ahora siente
que puede competir con cualquiera, que las cirugías alejan su supuesto dolor,
su apariencia mejora. Seduce a más hombres, solo para experimentar nuevamente
las sensaciones, se rodea de objetos bellos y caros, se sigue exponiendo a más
operaciones estéticas. Ella percibe que ya no se parece a ella misma, que se está
haciendo daño, y vulnera a los demás, sabe que se encuentra en bancarrota; Mas no
discierne, solo desea que las sensaciones vuelvan.
Cuarto agregado:
Los impulsos resultantes de la percepción y de las sensaciones.
La amiga de esta chica se aleja de ella, el hombre la
abandona porque sabe que en realidad no lo ama, solo lo utiliza para no
sentirse sola, para competir con su esposa. Se ve derrotada nuevamente. Impulsivamente
repite la misma historia con el fin de buscar el gozo pasajero que le dieron
esas sensaciones de triunfo, juventud.
Quinto agregado:
La conciencia, la relación entre el objeto y el sujeto.
Conciencia del ego. Repite la misma historia. “Es
importante para mí”, “Quiero vivir esto para mi”, “Me siento importante”, “Esto
es mío”.
El apegarse a lo que es efímero, a la larga, causa dolor.
Uno puede gozar de un momento de ilusión, pero desear que la ilusión sea eterna
e impermutable, es una utopía, es como querer atrapar el aire entre las manos,
se puede gozar imaginando que lo atrapamos, pero indefectiblemente, causara
dolor el no haber podido adueñarse del viento.
Reencontrarse con la verdad, es una forma de apartarse
del sufrimiento, vivir el ahora sin añorar el pasado, o lo que el otro tiene,
aprobarse sin observar lo que ven los demás es aferrarse a la felicidad
perenne.
Indaguen sobre lo que es verdad en sus vidas y abandonen
todo lo que sea cambiante. No lo olviden. ¿De qué nos vale desear que el día sea eterno?
Existe el amanecer porque la noche se hizo presente.
Sean felices. Susana
martes, 30 de julio de 2013
Cuento Sufi
Buena suerte o mala suerte?
Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una casita del campo. Se dedicaba a trabajar la tierra y tenía un caballo para la labranza y para cargar los productos de la cosecha, era su bien más preciado.
Un día el caballo se escapó saltando por encima de las bardas que hacían de cuadra. El vecino que se percató de este hecho corrió a la puerta de nuestro hombre diciéndole:
-Tu caballo se escapó, ¿que harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡qué mala suerte has tenido!
El hombre lo miró y le dijo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios lo sabe.
Pasó algún tiempo y el caballo volvió a su redil con diez caballos salvajes con los que se había unido.
El vecino al observar esto, otra vez llamó al hombre y le dijo:
-No solo recuperaste tu caballo, sino que ahora tienes diez caballos más, podrás vender y criar. ¡Qué buena suerte has tenido!
El hombre lo miró y le dijo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios lo sabe.
Más adelante el hijo de nuestro hombre montaba uno de los caballos salvajes para domarlo y cayó al suelo partiéndose una pierna. Otra vez el vecino fue a decirle:
-¡Qué mala suerte has tenido! Tu hijo se accidentó y no podrá ayudarte, tu eres ya viejo y sin su ayuda tendrás muchos problemas para realizar todos los trabajos.
El hombre, otra vez lo miró y dijo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios lo sabe.
Pasó el tiempo y en ese país estalló la guerra con el país vecino de manera que el ejército iba por los campos reclutando a los jóvenes para llevarlos al campo de batalla. Al hijo del vecino se lo llevaron por estar sano y al de nuestro hombre se le declaró no apto por estar imposibilitado. Nuevamente el vecino corrió diciendo:
-Se llevaron a mi hijo por estar sano y al tuyo lo rechazaron por su pierna rota. ¡Qué buena suerte has tenido!
Otra vez el hombre lo miró diciendo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios lo sabe.
Un día el caballo se escapó saltando por encima de las bardas que hacían de cuadra. El vecino que se percató de este hecho corrió a la puerta de nuestro hombre diciéndole:
-Tu caballo se escapó, ¿que harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡qué mala suerte has tenido!
El hombre lo miró y le dijo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios lo sabe.
Pasó algún tiempo y el caballo volvió a su redil con diez caballos salvajes con los que se había unido.
El vecino al observar esto, otra vez llamó al hombre y le dijo:
-No solo recuperaste tu caballo, sino que ahora tienes diez caballos más, podrás vender y criar. ¡Qué buena suerte has tenido!
El hombre lo miró y le dijo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios lo sabe.
Más adelante el hijo de nuestro hombre montaba uno de los caballos salvajes para domarlo y cayó al suelo partiéndose una pierna. Otra vez el vecino fue a decirle:
-¡Qué mala suerte has tenido! Tu hijo se accidentó y no podrá ayudarte, tu eres ya viejo y sin su ayuda tendrás muchos problemas para realizar todos los trabajos.
El hombre, otra vez lo miró y dijo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios lo sabe.
Pasó el tiempo y en ese país estalló la guerra con el país vecino de manera que el ejército iba por los campos reclutando a los jóvenes para llevarlos al campo de batalla. Al hijo del vecino se lo llevaron por estar sano y al de nuestro hombre se le declaró no apto por estar imposibilitado. Nuevamente el vecino corrió diciendo:
-Se llevaron a mi hijo por estar sano y al tuyo lo rechazaron por su pierna rota. ¡Qué buena suerte has tenido!
Otra vez el hombre lo miró diciendo:
-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Dios lo sabe.
domingo, 14 de julio de 2013
Ejercicios de Respiración para el invierno
Julia
te envío los ejercicios de Raja Yoga que me pediste, para mantenerte sana en el
invierno, cabe aclarar, que una vez que
se instala el virus de la gripe, hay que esperar pacientemente que se
desarrolle, tomando reposo, ir al médico (no auto-medicarse) alimentarse bien
(muchas verduras, frutas y agua) y por último mantener el buen humor (no dejar
abatirse)
Los
ejercicios respiratorios te ayudarán a que el proceso se acorte, pero debes
practicarlos con constancia, durante toda la vida, porque se ha comprobado que
hacen muy bien para el sistema respiratorio, circulatorio y también mental.
Gracias por escribirme. Susana
Ujjayi Pranayama- Respiración
gutural o Laríngea
·
Postura firme con
la cabeza, el cuello y el tronco erguidos.
·
Exhalar
completamente, lentamente. (leer: post respir. Profunda)
·
Inhalar despacio
y de manera profunda por las fosas nasales.
Deben percibirse el aire que entra en el techo del
paladar y un ruido suave y contínuo, semejante al sollozo. Esto se consigue con
un cierre parcial de la glotis y se hace con facilidad al repetir mentalmente
(pensar en el sonido) so….oooo mientras se toma el aire.
·
Contraer, un poco
el abdomen durante la inhalación.
·
Sin ninguna
pausa, exhalar el aire despacio por las fosas nasales. El aire saliente también
en el techo del paladar y ser audible. Este sonido se logra al repetir
mentalmente “hmmm…mmm” durante la salida del aire.
Se
completa el ciclo de ujjayi Pranayama.
Puede repetirse durante cinco minutos.
Este
Pranayama limpia los pasajes nasales, también calma los nervios y la mente se
tranquiliza.
Kapalabhati Pranayama- Purificación de los pulmones y senos paranasales
La
traducción literal es “el Pranayama que hace brillar el cráneo”.
·
Postura firme con
la cabeza, el cuello y el tronco erguidos en línea.
·
El ejercicio
consiste en expulsar el aire con fuerza y energía, usando el diafragma y los
músculos abdominales, lo que da por resultado una inhalación espontánea
·
Se repiten varios
ciclos en rápida sucesión.
Al
principio se pueden hacer entre siete y veintiún ciclos, según la capacidad de
cada uno. Las personas que tienen alguna enfermedad respiratoria como enfisema,
asma, etc. Al igual si se tiene hernias diafragmáticas, etc. Se deberá
consultar con el médico tratante.
Este
ejercicio limpia los senos nasales y canales respiratorios. También estimula
los músculos abdominales y los órganos de la digestión.
Por
ser energizante y favorecer la concentración es ideal para quienes estudian o
realizan tareas intelectuales.
Sri Swami Rama.
viernes, 12 de julio de 2013
Hatha Yoga
*Respuesta para Verónica, practicante de Hatha Yoga*
La mente y el cuerpo interactúan más de lo que pensamos.
Se ha comprobado científicamente que muchas enfermedades son manifestaciones
físicas de alteraciones emocionales y mentales.
Debemos ocuparnos de nuestro bienestar mental, para
mantenernos saludables, es por ello que es indispensable mantener nuestra mente
calma y tranquila. Mucha gente practica Hatha Yoga y logra la postura más
avanzada, consigue respirar profundamente, pero al observar que siguen teniendo
problemas físicos, deberíamos pensar que su mente se mantiene acelerada. Por
eso los buenos maestros de Hatha Yoga, además de guiar a los alumnos hacia la
relajación corporal, incorporan el aprendizaje de la meditación durante y fuera
de las posturas. De lo contrario, los practicantes solo conseguirán destreza gimnástica con grandes alteraciones
corporales.
El maestro Patanjali no describió las Asanas y Pranayama
en detalle. Estos aspectos del Raja Yoga lo desarrollaron después otros
seguidores del Hatha Yoga, que se dieron cuenta de que para despertar la
Kundalini, la energía interna latente, era necesario practicar y perfeccionar
las Asanas y Pranayama. Por lo tanto, la práctica de Hatha Yoga, es necesaria
para asegurar que nuestro templo, que es el cuerpo, se mantenga saludable, el
mayor tiempo posible en el camino hacia el Yoga, unión.
En sí la perfecta práctica de las posturas (como
gimnasia, para el cuerpo) no asegura una mente tranquila. Un estudiante
experimentado en las Asanas y que no practica meditación, Yamas y Niyamas no se
asegura un futuro de iluminación, y hasta me atrevo a decir, que tampoco, salud
física.
Cuando una persona comienza a practicar Hatha, lo primero
que aprende es respiración completa o Yóguica (ya se ha publicado) para
coordinar con las posturas, si no se practica concentración y luego meditación,
no se logrará beneficios físicos. Si solo se respira conscientemente, se
concentra solo durante la actividad física y se aquieta la mente sólo durante
la relajación, no se logrará elevación en el Yoga Real.
Practiquen, todo el tiempo, primero “el Testigo”, para no
dormirse en los impulsos mentales, respiren conscientemente a cada instante de
sus días y mediten diariamente, a los practicantes de Hatha Yoga, adicionen la
práctica de Asanas dos veces al día y perseveren en Yama y Niyama, de otra
manera solo lograrán una pequeña partícula del todo.
viernes, 5 de julio de 2013
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